Excursus: sobre el límite (término). El rechazo de la nada.

Posted by Carnets

LA BÚSQUEDA EPICÚREA DE CERTEZA (Resumen)
Phillip H. de Lacy (p. 172)
1 Epíkouros ha conservado la exigencia de normas estables de conocimiento y de valor, algo tradicional en los filósofos griegos, sin embargo ha destruido los medios tradicionales de proveerse esas normas. Ha rechazado toda trascendencia [= todo dato, conocimiento o modelo pre-empírico, toda idea pre-empírica], y ha sostenido [por otra parte] que las cosas que nos permite conocer la experiencia inmediata son objetos de continuos movimientos y cambios. Descubrir los puntos fijos en un mundo cambiante fue, en su filosofía, un punto central. Su solución del problema reside en la noción de límite. Lucretius dijo que el gran beneficio que Epíkouros nos ha transmitido de su triunfal exploración del universo ha sido el conocimiento de lo que puede acontecer y lo que no, de los límites asignados al poder de cada cosa, de su término establecido naturalmente [Lucretius nos indica propiedades-base –cada una con duración temporal y finita- para las contingencias posibles (o acontecimientos)]. La presente exposición apunta a mostrar que la noción de límite es efectivamente un principio articulador de la enseñanza epicúrea [Ahora bien, es propio de una teoría física que piensa la naturaleza como un conjunto formado por múltiples (y diferentes) estructuras el concepto de delimitación (corpórea) (y, en consecuencia, efectiva, o sea, de efectos)] [Cada una de las sub-estructuras o micro-estructuras solo es en relación con otra estructuras y en una estructura-conjunto] [enlaces de átomos delimitados por vacío: estructuras] [La delimitación hace posible especificar las estructuras: ejemplos de determinadas propiedades: variables de ecuaciones, formas de compuestos químicos, funciones, inventario de efectos (datos empíricos como base de investigación)].

2 La generalización radical de Lucretius es confirmada por los textos epicúreos griegos. En el dominio de la ética, los epicúreos se interesan tanto en los límites como en los fines. Los límites de lo bueno y de lo malo constituyen un cuadro firme al interior del cual efectuamos nuestras elecciones y perseguimos nuestros fines.
Una de las condiciones de la vida buena es que conozcamos los límites propios del placer y del deseo [su demarcación], y la incapacidad de permanecer dentro de estos límites es una fuente de dolor y de desdicha. [Ejemplo: el dolor es de suyo agente de inestabilidad y desequilibrio, de un desnivel de sensibilidad; mientras el placer es factor de estabilidad-de imágenes oportunas: la remoción del dolor descubre un límite, (ya no confusión, repercusión o ilimitación: claridad-del-límite (presente). Se revela el índice del placer] [El epicureísmo es un saber de estructuras, una filosofía contra el aislamiento. Nada funciona aislado] [Hay elementos irreductibles siempre en estructuras cambiantes e irrepetibles: ¿qué es lo que se mantiene, qué es lo que cambia? La cuestión del límite estructural].

3 Los límites están presentes a lo largo de toda la concepción epicúrea del mundo físico. Son el equivalente epicúreo de las formas y esencias específicas [se trata de necesarios términos físicos para los procesos de los cuerpos compuestos en el tiempo: límite: del placer, del dolor, del deseo, de la vida, de la felicidad-como búsqueda de sentido, de la memoria, de la experiencia, del cuerpo propio, etc.] [La naturaleza opera delimitando (re-componiendo límites)]. Puesto que ellos se mantienen idénticos, su conocimiento inspira confianza a aquel que los conoce, y disipa las creencias que surgen de la ignorancia.

4 Otra ventaja de la teoría de los límites es que ella deja lugar para las diferencias individuales, incluso para la espontaneidad y para la libertad. [Los acontecimientos distinguen a los seres con propiedades, delimitados] La variación al interior de los límites es diversa; ella no es regida por las leyes de la física, que determinan la clase [-objetiva, la entidad genérica a la que refieren los nombres], pero no al individuo [específico, singular, irrepetible, histórico]. La indeterminación del individuo, hecha posible por la declinación (el clinamen), toma en cuenta también el azar y la elección [siempre hay posibilidad de excepción individual: lo que no deja de confirmar la eficacia, la influencia, de la regla genérica].

5 En el dominio de la ética, la doctrina de la variación en el cuadro de los límites desempeña aún otra función. La de establecer la relación entre el placer cinético y el catastemático. El summum bonum es catastemático, a saber la ausencia de dolor. Es el límite último, al interior del cual los placeres en movimiento producen una diversificación [de ahí que hay diversificación imaginaria del deseo, del dolor, de la vida, etc.; respecto de un marco ya delimitado y eficaz] [la nivelación de la sensibilidad –katástema- es el límite del placer (su propiedad-base, que no puede faltar)].

6 Puesto que los casos particulares son indeterminados, es un verdadero imperativo que los términos sean “profundamente planteados” [o sea, firmemente establecidos], ya que ellos son los únicos puntos fijos en la visión epicúrea del mundo. La certeza absoluta que reivindican los epicúreos para su doctrina no podría ser alcanzada sin el conocimiento de los términos [límites]. Aquí surge una seria dificultad. Estos términos son los límites de variación [permiten variables de gradación, transformaciones, que se implican], y resulta notoriamente difícil situar con precisión los límites de este tipo [las variaciones posibles y contingentes tienen como límite orientador: lo que le es propio siempre a eso, su propiedad]. En presencia de estas dificultades, los epicúreos se contentan a menudo con probar simplemente que el límite existe, remarcando que sería absurdo o imposible atender indefinidamente a las variaciones [para que algo cambie, es necesario que el elemento-X en ello se mantenga. Es lo propio]. Pero, en cuanto a la conducta práctica, debemos saber con toda certeza dónde se encuentra el límite, si no queremos actuar incorrectamente y, en términos teóricos, pretender que las variaciones no pueden atenderse indefinidamente no equivale a establecer la existencia de un límite, pero lo supone [la tesis base: primero el límite, luego las variables]. Los epicúreos no pueden probar realmente que todos los hombres son mortales [hay algo así como un hábito del tipo y presenta eficacia sobre la ponderación y la reflexión: no nos auto-engañamos del todo (para captar identidad y cambio, contamos con algo como propio. Eso está señalad por un límite)].

7 En respuesta a las dificultades de ese género, los epicúreos rechazaban la exigencia de una demostración formalmente válida y afirmaban más bien que la certeza es un asunto de confianza y de creencia firme [cf. Hume]. Los hombres se fían a la certeza de las generalizaciones empíricas cuidadosamente controladas, y esta confianza no puede ser derivada de alguna otra fuente. En materia práctica igualmente, es posible tener confianza, incluso en la consideración del futuro, cuando se conocen los límites dentro de los que se le teme [qué es propio del futuro, qué no; qué es posible, qué no. El límite señala una base invariable (para cada cosa a la que limita: dolor, placer, vida humana, etc.) Cf. el tiempo señala acontecimientos, accidentes, cambios; la naturaleza-el límite indica lo que no cambia, la base ontológica. El límite marca el cambio imposible (adýnatos), la imposibilidad (adynamía)].

8 La conclusión es que Lucretius tenía efectivamente razón al ver en el descubrimiento de los límites el mayor aporte de Epíkouros y que la doctrina de los límites juega en su filosofía el papel de un tema unificador [articulador, ordenador, orientador, regulativo, esquemático] [El conjunto natural, el todo, y cada naturaleza –con él- presenta límites, está delimitado en lo básico. –Lo básico es límite-. Inmanente certidumbre [importa regular el lenguaje en consideración a la naturaleza]].
[Límite: está indicado por enlaces atómicos que no pueden faltar en la estructura de un compuesto para que siga siendo tal, son lo imposible de cambiar, lo invariable de una identidad: eso por lo que se define; se aplica también, por extensión, a efectos (dolor, placer, deseo, morir)] [¿Los nombres indican/distinguen límites? (symbebekóta / symptómata]

This entry was posted on 12 abril 2009 at 7:49 . You can follow any responses to this entry through the comments feed .

0 comentarios

Publicar un comentario