El “liberarse del yo” es un fin compartido con otros enfoques filosóficos de la época: estoicos, cínicos y escépticos. Epíkouros habría ofrecido un medio plácido de liberarse de eso: la amistad hasta las últimas consecuencias: “el sabio será capaz de dar la vida por su amigo”.
Hay un tono epicúreo en la joven Antígona (dispuesta a la muerte por proteger su philía).
El vocablo philía incluye desde su origen una ligazón con ciertos muertos. Puede cotejarse la
Antígona de Sófocles y la de Marguerite Yourcenar.
Enterrar, honrando, es decir, devolver a la tierra lo mortal, al que persiste en la memoria.
Ése es tal vez el gesto de la philía ante lo terminal.
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on 25 marzo 2009
at 19:17
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