Lucretius afirma: (en RN, VI, 24-31):
“Así pues, <Epíkouros> con sus verídicas palabras purgó los corazones, fijó término a la ambición y al miedo, expuso en qué consiste el supremo bien que todos buscamos y nos mostró el camino, el atajo más breve y directo que nos puede conducir a él; expuso, también, los males que asaltan y corrompen a los mortales; o bien, de un modo espontáneo, o bien, de manera fortuita, según lo dispone nuestra naturaleza”.
(Veridicis igitur purgauit pectora dictis/ et finem statuit cuppedinis atque timoris/ exposuitque bonum summum quo tendimos omnes / quid foret atque viam monstrauit, tramite paruo/ qua possemus ad id recto contendere cursu/ quidue mali foret en rebus mortalibu passim/ quod fieret naturali uarieque volarent seu casu seu ui quod sic natura parasset).
This entry was posted
on 19 abril 2009
at 21:23
. You can follow any responses to this entry through the
comments feed
.
